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OpenAI prepara su primer dispositivo físico con ChatGPT un wearable de audio con dos chips y enfoque en la computación ambiental

OpenAI prepara su primer dispositivo físico con ChatGPT un wearable de audio con dos chips y enfoque en la computación ambiental

por Manuel Naranjo

Puede que estemos cerca del primer intento serio de cambiar cómo llevamos un asistente en el día a día. Una filtración asegura que OpenAI prepara su primer dispositivo físico con ChatGPT como protagonista, y el giro es claro: en vez de otro móvil, quieren empezar por el audio. Un gadget pensado para ir contigo, escuchar lo que pasa a tu alrededor y responder como si fuese “tu” asistente, sin depender todo el rato de una pantalla.

La historia además tiene un ingrediente que llama la atención: el proyecto estaría ligado al equipo de Jony Ive, el ex diseñador de Apple que colabora con OpenAI en su salto al hardware. Si el rumor es real, no se busca solo meter IA en un accesorio, sino diseñar otra forma de interactuar.

Un dispositivo de audio, pero no unos auriculares típicos

La filtración habla de un “producto de audio especial” que funcionaría como alternativa a los AirPods. La palabra “especial” importa: no sería el típico true wireless para música y llamadas, sino un objeto centrado en la voz y en el asistente. El nombre interno sería Sweetpea y, según parece, abriría una familia de cinco productos de OpenAI.

El diseño descrito también se sale del molde. Se menciona metal como material principal y un estuche con aspecto de piedra en forma de huevo. Dentro irían dos piezas con forma de pastilla que se colocan detrás de la oreja, en vez de colgar como los AirPods. Eso cambia ergonomía y también intención: menos “auricular”, más wearable funcional.

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Dos procesadores y una ambición que apunta al iPhone

Donde el rumor se vuelve más interesante es por dentro. Se habla de dos procesadores: uno fabricado en 2 nm, “como los de un móvil”, y un segundo destinado a “reemplazar las acciones del iPhone al usar Siri”.

Esa idea de “reemplazar acciones” sugiere un dispositivo que intenta convertirse en la puerta de entrada a tareas cotidianas: mensajes, recordatorios, notas, búsquedas rápidas, quizá incluso flujos más complejos si el modelo entiende contexto. No significa que Apple vaya a abrirle la puerta sin resistencia, pero sí dibuja el objetivo: que el centro de gravedad pase de Siri a ChatGPT.

También hay un detalle práctico: meter un chip de clase móvil en algo tan pequeño implica pelearse con batería, consumo y temperatura. Si Sweetpea termina existiendo, el éxito se medirá más por horas reales de uso que por demos.

Otra pista del leak es que el dispositivo “percibiría los sonidos del entorno” para ejecutar acciones. Esto encaja con la idea de computación ambiental: no abres apps, no navegas menús, simplemente hablas, y el sistema entiende lo que necesitas.

La filtración apunta a una función posible: traducción en tiempo real. Tiene lógica, porque un dispositivo siempre puesto puede convertir una conversación en algo accesible al instante. Y es el tipo de utilidad que, si funciona bien, se vuelve costumbre.

Pero aquí aparece el factor delicado: para que “escuchar el entorno” no genere rechazo, el producto tendría que ser muy transparente con privacidad, permisos y señales claras de cuándo está captando audio. Un asistente que vive en tu oreja solo se gana el hueco si también se gana la confianza.

La lección de otros gadgets de IA: la idea no basta

La industria ya ha intentado vender el “post smartphone” con dispositivos de IA, y no siempre ha salido bien. El ejemplo más sonado fue el Humane AI Pin: llegó con promesas enormes, recibió críticas duras y acabó con el cierre del servicio que lo hacía útil.

Esa experiencia marca el terreno: si no hay velocidad, batería, fiabilidad y un caso de uso clarísimo, la gente vuelve al móvil. El hardware que gana no es el que impresiona en una keynote, sino el que resuelve pequeños problemas cincuenta veces al día sin dar guerra.

Y aquí el enfoque audio puede ser una ventaja. La gente ya acepta llevar auriculares durante horas. Cambiar “música y llamadas” por “asistente permanente” no exige reaprender tanto como ponerse un pin con proyector en la solapa.

Según se comenta, Sweetpea podría llegar alrededor de septiembre de 2026 y sería el primero de varios dispositivos, entre ellos un producto para el hogar o un bolígrafo inteligente. De precio, por ahora, ni pista fiable.

Conviene poner el freno: a día de hoy todo esto es rumor y planificación. Pero si OpenAI quiere colarse en el día a día de la gente, empezar por la oreja es una jugada muy lógica: el audio es la forma más natural de “hablar” con una IA, y además es una categoría donde ya existe hábito.

Si el producto llega, la pregunta clave no será “¿suena bien?”, sino “¿me ahorra tiempo sin complicarme la vida?”. Si respondes a eso, los AirPods no se van a terminar, pero sí podrían dejar de ser el único estándar mental de “lo que llevas puesto para escuchar y hacer”. Y, para una empresa nacida en la pantalla, ese cambio ya sería enorme.

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Redactor del Artículo: Manuel Naranjo

Manuel Naranjo

Ingeniero informático y Técnico Superior en Topografía, que dejó las obras por su pasión: la tecnología. Desde hace ya varios años me dedico a lo que me gusta, con eso lo digo todo. Mi filosofía es el trabajo y la ilusión, no conozco otra forma de conseguir las cosas. El motor (sobre todo la F1) y el basket, mis vicios confesables.

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